miércoles, 18 de julio de 2018

¡El verano entra por la puerta y tú obligado a salir por la ventana!


En el verano, las personas tienden a estar más relajadas pues para la mayoría es sinónimo de vacaciones o al menos de su llegada. Esta estación del año hace que la gente esté más relajada, llevando a algunas personas a ser más susceptibles al engaño. La aparición de las nuevas tecnologías contribuyó a gran escala para facilitar la vida a los estafadores pues a menudo se pagan cosas online sin nunca comprobarlas personalmente.

Existen 4 estafas más comunes en el periodo vacacional:
  1. Alarmas contra robos;
  2. Paquetes turísticos inexistentes de agencias o operadores ilegales;
  3. Regalos en las redes sociales (cruceros o estancias de una semana con promociones increíbles);
  4. Renta de propiedades para vacaciones (alquiler de pisos en primera línea de playa).


Alquilar una casa, a menudo parece una hipótesis más interesante que alojarse en hoteles, pero también se vuelve atractivo para los estafadores, que varias veces acaban por pedir un pago adelantado por una propiedad imaginaria. Estos, utilizan páginas muy conocidas como "milanuncios.com" o "segundamano.es" para llevar a cabo sus estafas. Pueden apropiarse de fotografías de un piso, anotando la dirección y simulando ser el dueño sin que el verdadero propietario perciba lo que se le está ocurriendo. En este contexto el estafador tiende a pedir dinero por adelantado ya que en realidad no existe ninguna residencia para alquilar. De forma distinta pero no menos importante, también publicitan imágenes de apartamentos de ensueño, perfectamente amueblados y con la particularidad de situarse en primera línea de playa, a precios extremadamente baratos. En estos casos, además de los precios muy por debajo de la media que nos puedan dar una señal de alerta, la localización y el estado del apartamento pueden ser ficticios.

Afortunadamente, hay siempre formas de poder evitar este tipo de fraude, estando un poco más atentos en los detalles sospechosos presentes en los anuncios en cuestión. En general, antes de pagar, es importante comprobar que el apartamento se encuentra realmente en alquiler y que se sitúa en la dirección suministrada. Sólo se tiene que buscar en otras páginas web conocidas (porque raramente se trata de ofertas exclusivas), intentar de contactar al propietario y corroborar los precios, y luego usar simples programas de mapas o GPS para confirmar la ubicación.

De modo a que una persona se proteja de este tipo de delito, es esencial tener en mente cuatro puntos clave:

  1. Utilizar un sitio web de anuncios con una buena reputación y popularidad (FlipKey, HomeAway y VRBO; en caso de Airbnb es importante que las personas tengan la insignia de Verified ID). Las propiedades que no tengan comentarios mejor evitarlas.
  2. Asegurarse de que el anuncio sea real. Para eso se puede buscar en línea la propiedad y los términos “rentas a corto plazo” y “derechos de inquilinos”.
  3. Buscar y ubicar, usando por ejemplo el Google Earth para asegurarse que la propiedad sea la misma de las fotografías del anuncio. Es importante obtener también el acuerdo de renta por escrito.
  4. El pago debe ser hecho con tarjeta de crédito o PayPal, y nunca por transferencia. Pero lo más indicado es siempre llamar al arrendador antes de enviar el dinero.

A pesar de todo el cuidado del mundo nadie está libre de pasar por una situación así, donde la imaginación del estafador supera la capacidad de las víctimas en entender lo que les está sucediendo. Sin embargo, cuanto más informadas estén las personas más dificultarán el trabajo a aquellos que se ganan la vida engañando a los demás sin el mínimo pudor.


Sindia Alves y A. Oliver
Antropóloga y Detective 
de Detectives Oliver

0 comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.
EN - CAT