miércoles, 16 de mayo de 2018

Más vale ser desconfiado que engañado



El robo de identidad online es una realidad que no puede ni debe ser menospreciada porque desafortunadamente nadie se libra de que le suceda. De este modo, se considera robo de identidad cuando una persona se hace pasar por otra con la finalidad de causarle daño o incluso cometer una ilegalidad.

Esta usurpación de identidad puede ser llevada a cabo por meros desconocidos con la intención de robar dinero o usar los datos de otro para pagar cuentas suyas, pero también por personas de nuestro círculo de conocidos que tienen acceso a informaciones personales nuestras, de las cuales se apoderan muchas veces para denigrar nuestra imagen y reputación ante terceros. Tenemos como ejemplo de eso la creación de perfiles falsos en las redes sociales que además de poder difamarnos, sin duda, son un atentado a nuestro buen nombre y dignidad.

Además de robar datos personales también pueden apropiarse datos bancarios que, aun siendo un tipo de fraude que pueda incurrir en pena de prisión, la verdad es que cada vez más se verifican personas a ser burladas donde los culpables salen ilesos. Este tipo de utilización de datos bancarios y/o personales de terceros para beneficio propio se denomina PISHING.

A pesar de ser muy complicado prevenir este tipo de hurto de identidad existen algunas recomendaciones a tener en cuenta tanto para proteger los datos personales online como para evitar burlas de páginas web ilícitas.

Por lo tanto, es importante:


- Renovar periódicamente las contraseñas de los correos electrónicos y de los perfiles de las redes sociales;

- Evitar utilizar contraseñas relacionadas con fechas de nacimiento o números de teléfono;

- Mantener siempre el antivirus actualizado;
- Desconfiar de correos electrónicos que soliciten informaciones personales;
- Tener una tarjeta de crédito virtual con un límite de dinero y una fecha de caducidad;
- Verificar si las páginas web tienen “certificaciones de compra segura” y el “sello de confianza online”;
- Comprobar que sean paginas con identidad verificada (candado verde junto al enlace de la página) y con una conexión del tipo “https”;
- Ver si las páginas presentan una estética bien cuidada y sin errores ortográficos;
- Confirmar que en las páginas web existan datos de contacto fidedignos para caso surja algún imprevisto con los artículos comprados.







Obviamente por mucho cuidado que se tenga e incluso siguiendo estas y otras más recomendaciones nada nos garantiza que no seremos víctimas de este tipo de fraude, sin embargo cuanto más atención tengamos en relación a este asunto menor será la probabilidad de algo semejante nos suceda.


Pero si este tipo de infortunio nos ocurre conviene no olvidar que tal como se describe en el artículo 401 del Código penal: “el que usurpare el estado civil de otro será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años”. Confiando que se haga justicia.


Sindia Alves y A. Oliver
Antropóloga y Detective 
de Detectives Oliver


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